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Maunakea, la astronomía occidental y Hawai’i

Este artículo es una traducción del Astrobite original Maunakea, Western Astronomy, and Hawai`i, escrito por Ellis Avallone.

 

Tanto dentro como fuera de la comunidad astronómica se está viviendo un intenso debate sobre la construcción del Telescopio de Treinta Metros (TMT, por sus siglas en inglés) en la cumbre de Maunakea, en Hawai’i. Este astrobite previo explica gran parte del contexto general de este problema, sobre el cual se ha estado debatiendo desde antes de 2015. Recientemente, el Tribunal Supremo del estado hawaiano aprobó la construcción del TMT, que comenzaría el 15 de Julio. Sin embargo, cientos de oponentes al TMT han ocupado pacíficamente la carretera de acceso al lugar, impidiendo los esfuerzos en su construcción.

Estos protectores, o kia’i, se oponen al TMT por varias razones. Maunakea es un lugar sagrado para muchos indígenas hawaianos (Kānaka Maoli), y los oponentes disputan que el TMT infringe los derechos de los Kānaka Maoli para decidir qué se hace con su tierra. Nótese que éste es solo un resumen superficial de una situación compleja y llena de matices, que otros artículos (como éste) han presentado en más detalle.

A la luz de estos eventos, este astrobito ofrece una mirada más profunda a cómo los observatorios en Maunakea y la comunidad astronómica en Hawai’i han interactuado históricamente con los Kānaka Maoli.

 

1778 – 1980: la astronomía deja su huella en Maunakea

Imagen del telescopio de 88 pulgadas (223.5 cm) de la UH, el primer observatorio que se construyó en Maunakea. Crédito: Instituto de Astronomía de la UH

 

Hasta finales del siglo XIX, Hawai’i era un reino soberano independiente con ricas tradiciones culturales y científicas, que incluían un gran dominio en la práctica de la astronomía. La llegada de James Cook en 1778 avivó la colonización de las islas por comunidades estadounidenses y europeas, cuya ocupación de Hawai’i eventualmente llevó al derrocamiento de la Reina Liliʻuokalani y del Reino de Hawai’i por los marines de los Estados Unidos en 1893. Sus tierras fueron anexionadas a los Estados Unidos en 1898, y todas las que no era de propiedad privada según los registros escritos fueron transferidas legalmente al nuevo gobierno. Hawai’i siguió siendo un territorio de los Estados Unidos hasta que ganó la condición de estado en 1959.

Menos de una década después de que Hawai’i se convirtiera en estado, comenzó la construcción de telescopios en Maunakea. El terreno cerca de la cumbre fue arrendado a la Universidad de Hawai’i (UH) por la Junta de Fincas y Recursos Naturales (BLNR, por sus siglas en inglés) en 1968, y el primer telescopio en la montaña comenzó a funcionar en 1970. Poco después comenzaron los planes para cuatro observatorios más, junto con la preocupación de la comunidad con respecto a estos proyectos.

Fue también en la década de 1970 cuando los astrónomos occidentales se involucraron activamente con las comunidades en Hawai’i por primera vez. Se realizaron varias reuniones públicas en la isla de Hawai’i para presentar un resumen de los planes de construcción futuros. Sin embargo, estas reuniones no eran oficiales y, por lo tanto no contaron en el registro público. Los comentarios públicos de 1976 en respuesta a una de esas presentaciones dan una idea de la respuesta de las comunidades en la isla de Hawai’i . Estos comentarios incluyen un reclamo para limitar el número de observatorios en Maunakea a seis, detalles sobre la incapacidad de la UH de considerar el impacto ambiental acumulativo de los telescopios y la necesidad de programar audiencias públicas oficiales para escuchar las aportaciones de la comunidad.

También es importante tener en cuenta los pasos que tomaron los observatorios para considerar su impacto en los aspectos culturales. Aunque la Declaración de Impacto Ambiental (EIA, por sus siglas en inglés) para el Telescopio Canadá-Francia-Hawai’i (CFHT) en 1974 incluye una sección sobre las características culturales del uso del terreno en Maunakea, esta sección es bastante breve y solo establece que no hay restos arqueológicos en el lugar propuesto para el telescopio. No se habló sobre la presencia de lugares de culto en la actualidad, ni de la importancia de Maunakea en la cultura hawaiana, y no se consultó a los grupos indígenas hawaianos durante la preparación de la declaración. A pesar de las preocupaciones expresadas por el público a mediados de la década de 1970, como la petición de limitar el número de telescopios, los planes para un mayor desarrollo continuaron.

 

1980 – 2000: Crecen los planes y las preocupaciones

El comienzo de la década siguiente marcó la publicación del Plan de Desarrollo del Complejo Mauna Kea de 1983 y el EIS, que describió los planes de desarrollo propuestos en Maunakea hasta el año 2000 y permitió la construcción de hasta 13 telescopios. Al igual que el CFHT EIS, el plan de 1983 incluye poca mención del impacto en los aspectos culturales, y no se consultó a grupos indígenas hawaianos en su redacción (ver p. 195 de Swanner 2013).

Durante las dos décadas siguientes se construyeron seis observatorios más en la cima de Maunakea, lo que elevó el número total a diez. En respuesta a las crecientes preocupaciones sobre la protección de Maunakea, el estado realizó una auditoría en 1998 que describió las construcciones en la cima de la montaña hasta el momento, detalló 30 años de mala administración de las tierras y consideró que la protección de los recursos naturales de Maunakea era inadecuada. La auditoría también incluyó recomendaciones para el desarrollo futuro, alentando al Instituto de Astronomía de la UH (UHifA, por sus siglas en inglés) a buscar consejo de los departamentos estatales y del público en general al inicio de cada proceso de planificación, destacando así la necesidad de un plan maestro integral.

En respuesta a la auditoría de 1998, se creó un comité asesor para redactar el nuevo plan maestro. Esta vez, el comité solicitó consejo de la comunidad a través de reuniones públicas. Los aportes de la comunidad se centraron principalmente en los aspectos culturales actuales y los derechos indígenas del uso de la tierra. En una de estas reuniones, un empleado del observatorio Kānaka Maoli declaró que un ahu (santuario) familiar había sido retirado del Mauna hasta en tres ocasiones distintas, revelando el grado de desconsideración del significado cultural de Maunakea por la UH durante las pasadas décadas de desarrollo (p. 200, Swanner 2013). Esto demostraría ser una fuente de creciente tensión en las próximas décadas.

 

2000 – 2019: Desafíos en el nuevo milenio

Los dos telescopios Keck. Las extensiones de estos observatorios contaron con una fuerte oposición. Crédito: NASA

 

En el año 2000, el Plan Maestro fue publicado por la UH, que abordó las preocupaciones de la comunidad expresadas en la auditoría de 1998. Este plan estableció la Oficina de Administración de Mauna Kea (OMKM, por sus siglas en inglés) para administrar el terreno de forma responsable, la Junta de Administración de Mauna Kea para actuar como un enlace entre la OMKM y la comunidad, y el Consejo Kahu Kū Mauna para asesorar a la administración de Maunakea sobre asuntos culturales hawaianos. El plan maestro también redujo el área disponible en la cumbre para el desarrollo del observatorio. Incluso con estos planes, la oposición a los observatorios continuó creciendo.

Los planes de desarrollo en Maunakea todavía estaban en marcha. De 2000 a 2003, se añadieron dos observatorios más a la cumbre, y los planes para dos extensiones de los observatorios Keck habían comenzado. Sin embargo, estos “telescopios Outriggernunca se construirían. En 2002, la Oficina de Asuntos Hawaianos, una agencia pública que trabaja para mejorar las condiciones de los nativos de Hawai’i, demandó a la NASA por los telescopios, afirmando que no se había realizado un estudio completo de impacto ambiental y que “las sensibilidades culturales no se habían abordado adecuadamente “. Esto marcó la primera acción legal tomada por los grupos nativos de Hawai’i contra los observatorios, y provocó la necesidad de un plan de gestión integral, que fue completado por la UH y aprobado por BLNR en 2009. Este plan fue preparado con la participación de la comunidad, según lo dictado por el Plan Maestro del año 2000. En este plan también se enfoca la protección de los aspectos culturales del pasado y de la actualidad, e incluye nuevas pautas para la retirada de telescopios que ya no se usen.

La demanda del “Telescopio Outrigger” no sería la última acción legal que se emprendería en contra del desarrollo del observatorio. El proceso para la aprobación del TMT comenzó en 2010, y se encontró con la oposición tanto de la comunidad indígena hawaiana como de sus aliados en la comunidad astronómica. La línea temporal de acciones legales tomadas contra el TMT entre 2011 y 2019 se puede consultar aquí y aquí.

 

Presente: ¿qué nos deparará?

Los protectores permanecen reunidos en la cima bloqueando el acceso a la construcción. Crédito: CNN / Bruce Asato / Honolul Star – Avertiser via AP

 

Los acontecimientos recientes relacionados con Maunakea y el TMT han llamado la atención más allá de las comunidades en Hawai’i. Los miembros de la comunidad astronómica también han hablado, con cientos de astrónomos firmando una carta abierta que se opone a la criminalización de los kia’i, mientras que otros astrónomos han expresado su apoyo al observatorio. Hace dos semanas, el gobernador Ige dio una rueda de prensa en la que retiró la proclamación de emergencia emitida cuando los protectores ocuparon Maunakea por primera vez y extendió el plazo para que TMT comenzara la construcción por otros dos años. El futuro del TMT sigue siendo incierto. Si bien la opción de construir el TMT en las Islas Canarias (España) sigue abierta, no hay aún planes para mover el proyecto. Los protectores siguen asentados en la Mauna.

Por supuesto, la interacción entre los indígenas hawaianos y la astronomía occidental no es un incidente aislado. Observatorios de todo el mundo se han encontrado con grupos indígenas que luchan por los derechos y gestión de su propia tierra. Contaremos algunas de estas historias en un futuro Astrobite para ayudar a amplificar las voces de estas comunidades.

 

El astrobite original fue preparado con la ayuda de varios autores de Astrobites. La imagen destacada es de los protectores en la carretera de acceso a la cumbre. Crédito: Vox / Caleb Jones / AP Photo

 


N. de la T.: en este astrobito puedes encontrar más información sobre el TMT.

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  1. Pingback: Historia de dos observatorios: astronomía y comunidades indígenas en el suroeste de EEUU | Astrobites en español - 21/09/2019

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