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Por un Universo más accesible: excursión sonora por el Sistema Solar

Si les propongo ir al planetario, seguramente les vendrá a la mente una sala redonda, con una pantalla semiesférica sobre sus cabezas en la que verán imágenes del Universo mientras escuchan algunos datos interesantes, quizás incluso acompañados de música ambiental. Pero, ¿y si damos la vuelta al concepto? El artículo de hoy presenta un “planetario” distinto al habitual, centrado en el sonido en lugar de en lo visual.

Divulgando astronomía en otros sentidos

Sabemos de sobra que comunicar astronomía apoyándose en bonitas imágenes del Universo suele ser un éxito entre el público, así que es uno de los recursos más utilizados en charlas, artículos y otros formatos de divulgación. Pero hay un problema: este formato resulta muy inaccesible para personas con discapacidad visual. Y teniendo en cuenta que la humanidad dispone de otros cuatro sentidos para explorar el mundo… ¿por qué no usarlos también en divulgación?

Este es un asunto al que la comunidad astronómica ha venido haciéndose más sensible en los últimos años, desarrollando proyectos basados en el uso de sentidos alternativos a la vista: “Universo táctil” o “Un recorrido oscuro por el universo” son sólo algunos ejemplos de ello. Este último, en concreto, fue un proyecto piloto desarrollado por el equipo firmante del artículo de hoy: una propuesta de divulgación sonora y táctil, presentada ante un público diverso (con y sin discapacidad visual) que mostró una respuesta muy positiva al formato. Sin embargo, también aportó sugerencias de mejora, como la necesidad de dar un contexto claro a la audiencia antes de reproducir el sonido: dado que el público no está acostumbrado a la representación de datos de esta forma, puede tardar en adaptarse a la idea, así que es necesario un pequeño “entrenamiento” al inicio del espectáculo. Por otro lado, aunque este innovador proyecto excluía por completo las representaciones visuales, el público expresó que la combinación de sonido e imagen resulta enriquecedora para personas con distintos grados de visión. Por último, el equipo se percató de que para maximizar el alcance del proyecto era necesario excluir la parte “táctil”, cuyo envío a otras instituciones es mucho menos sencillo que compartir únicamente audio y/o imágenes.

Así, en base a estas conclusiones el equipo desarrolló un nuevo proyecto: “Audio Universo: tour del Sistema Solar”, un espectáculo audiovisual de 35 minutos presentado detalladamente en el artículo de hoy. La idea es sencilla: “sonificar” la información que normalmente obtenemos mediante luz, transmitiéndola en forma de sonidos. Esta transformación, además de ser el método para crear el contenido del espectáculo, es el hilo conductor del mismo: el público imagina estar en una nave espacial equipada con un revolucionario dispositivo capaz de transformar la luz que recibe, en audio. Pero a diferencia de otros programas de divulgación, aquí el sonido no es secundario ni se usa para “acompañar” las imágenes sino que es el núcleo central del proyecto: todo está diseñado para que el público “escuche” el Universo, y son las imágenes las que complementan.

Sonificando el Universo

Al empezar el espectáculo se presenta al público la nave espacial imaginaria que les llevará de exploración por el Universo, explicándoles cómo podrán sentir la luz que les rodea gracias a la transformación en sonidos. Para ello, se usan ejemplos muy sencillos que les permiten habituarse a esta particular forma de percibir las estrellas. Y tras este pequeño entrenamiento, ¡despegamos!

Para la primera parada no necesitamos salir del planeta ya que vamos al Observatorio Paranal en Chile. Allí, “escuchamos” las estrellas observables a simple vista (magnitud menor que 6 en el filtro V), que van sonando por orden de magnitud como campanitas. Así, asistimos a una representación sonora de cómo las primeras estrellas visibles a medida que cae la noche son precisamente las más brillantes. Además, cada astro suena con una nota musical concreta según su color: las rojas más graves y las más azules más agudas; todas interpretadas con un instrumento metalófono. El interesante resultado puede escucharse a continuación (Figura 1).

Figura 1: Sonificación de las estrellas apareciendo por orden de magnitud en el cielo del Observatorio Paranal, en Chile. Crédito: C. Harrison (Newcastle University)/ J. Trayford and N. Bonne (University of Portsmouth). VLT Model Credit: European Southern Observatory

El público también experimenta la rotación terrestre, sonificada en base a un ingenioso criterio: la cantidad de luz solar reflejada por el mar. Así, oímos un sonido constante, pero a medida que la Tierra va rotando se atenúan las frecuencias que sobrepasan cierto umbral. Este límite de frecuencias lo marca la fracción de superficie cubierta por agua en la longitud terrestre iluminada en cada momento (Figura 2a, b): en las zonas más oceánicas la onda sonora es irregular y “armónicamente rica” (Figura 2c), mientras que en las áreas continentales es mucho más suave (Figura 2d). De esta manera, aun escuchando el mismo acorde, el filtrado logra representar las zonas oceánicas con un timbre distinto y a mayor volumen que las continentales (no dejen de escuchar el resultado en este enlace).

Mapamundi con gráfica superpuesta, que es más alta cuanto mayor es la superficie de agua en la longitud terrestre correspondiente. Otras gráficas muestran ondas en dos longitudes concretas: una con picos y gran amplitud corresponde al océano Pacífico, y otra de forma suave y menor amplitud, a Europa y África.
Figura 2: Sonificación de la rotación terrestre. a) Fracción de la superficie cubierta por agua (eje izquierdo) en función de la longitud (eje superior), superpuesta al mapa de la Tierra durante dos rotaciones. El eje derecho indica la frecuencia límite de atenuación en función de la fracción de superficie cubierta por agua. b) Forma de la onda sonora en función del tiempo. c) Forma de la onda en 20 milisegundos tras filtrar según la longitud indicada por la línea naranja del panel “a” (océano Pacífico). d) Forma de la onda tras aplicar el filtrado correspondiente a la longitud en la línea verde del panel “a” (África). Crédito: Figura 3 del artículo original (Harrison et al, 2021).

Tras estas experiencias sonoras, la nave imaginaria nos aleja del Sol. Pero no mucho, ya que vamos a hacernos una idea del Sistema Solar como conjunto, sonificándolo gracias a la asignación de sonidos característicos a cada planeta. Esta asignación sigue criterios científicos para permitir apreciar diferencias físicas, como que los planetas rocosos suenen más agudos que los gigantes gaseosos. Pero, como sugirió el público piloto, no basta con que los sonidos reflejen únicamente la realidad científica: el resultado debe ser también satisfactorio al oído. Así que el equipo se asesoró con un compositor musical para escoger tonos e instrumentos tales que al representar todos los planetas orbitando alrededor del Sol (también con sonido característico), la combinación sonora resultase agradable (Figura 3). Además, el volumen funciona como indicador de la posición del planeta: alto cuando está delante del público y bajo cuando pasa por detrás. La manipulación de los sonidos necesaria para crear esta ilusión de movimiento en un espacio tridimensional se hizo mediante código Python desarrollado por el propio equipo: STRAUSS (siglas inglesas de “Herramientas y Recursos de Sonificación para Astrónomes que utilizan Síntesis de Sonido” que casualmente coinciden con el apellido de la famosa familia de compositores).

Pentagrama asignando notas musicales e instrumentos a los planetas: Mercurio es un fa de flauta, Venus un si bemol de oboe, la Tierra un sol bemol de clarinete, la Luna un re bemol  de piccolo, Marte un re bemol
 de saxofón, Júpiter un sol bemol de trombón, Saturno un si bemol de bombardino, Urano un si bemol
 de trompeta,  Neptuno un fa de trompa y el Sol es un si bemol de una mezcla sintética.
Figura 3: Notas e instrumentos musicales asignadas a cada planeta del Sistema Solar, el Sol y la Luna. Crédito: Figura 1 del artículo original (Harrison et al, 2021).

Bonus track: la importancia de la representación cuando divulgamos astronomía

Y por si todo esto fuera poco en el fomento y reconocimiento de la diversidad sensorial humana, el equipo tiene aún un as en la manga: las personas “guías” que narran el espectáculo son astrónomos con discapacidad visual, que se convierten así en modelos para las jóvenes generaciones.

Lo mejor de todo es que tanto los recursos individuales como el show completo son públicos, de manera que cualquiera puede disfrutar la experiencia simplemente con acceder a la web del proyecto. Así que sólo queda concluir este astrobito sugiriendo lo obvio. Si tienen media horita libre, no lo duden: pónganse los auriculares y disfruten de la versión en español de este bonito proyecto.

Comentarios

Un comentario en “Por un Universo más accesible: excursión sonora por el Sistema Solar

  1. Qué super idea!!!
    Y lo mejor de todo es que sean astrónomos portadores de discapacidad los que guían al público.
    Bravo!!

    Publicado por Bella Espinar | 21/02/2022, 06:24

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